Colegaje inmobiliario: qué es y cómo se reparte la comisión
El colegaje es el acuerdo entre dos inmobiliarias para cerrar un mismo negocio y repartir la comisión.
El colegaje inmobiliario es el acuerdo por el cual dos inmobiliarias trabajan un mismo negocio: una tiene el inmueble en gestión de venta y la otra trae al comprador. La comisión pactada con el propietario no se duplica: se reparte entre ambas según lo que acuerden por escrito antes de mostrar el inmueble.
¿Qué significa exactamente colegar un inmueble?
Colegar es compartir. Una inmobiliaria firmó el encargo con el propietario y conoce el predio, sus linderos, su certificado de tradición y su uso del suelo. Otra inmobiliaria, en otro municipio o incluso en otra ciudad, tiene un comprador que busca justo eso. En lugar de que cada una trabaje sola con su propio inventario, las dos se sientan sobre el mismo negocio.
En la red la contraparte se llama siempre inmobiliaria o asesor inmobiliario. No se usan las palabras “oficina” ni “punta”. La razón es práctica: cuando se nombra a la contraparte por su nombre real, el acuerdo se documenta mejor y los malentendidos bajan.
El resultado para el propietario es que su inmueble deja de depender de la agenda de una sola persona. El resultado para el comprador es que su asesor de confianza le puede mostrar propiedades que no están en su propio portafolio.
¿El propietario paga doble comisión cuando hay colegaje?
No. Esa es la confusión más común y conviene despejarla de entrada. El propietario paga una sola comisión, la que quedó firmada en su contrato de corretaje. Lo que ocurre después es un asunto entre las dos inmobiliarias: esa bolsa única se divide.
Si el propietario percibe que le están cobrando dos veces, el acuerdo se hizo mal o no se explicó. Un colegaje sano se le informa al propietario, no se le esconde. Y se le informa antes, no en la notaría.
¿Cómo se acuerda el reparto entre las dos inmobiliarias?
El reparto se define por conversación directa y se deja por escrito antes de la primera visita. Estos son los puntos que hay que cerrar:
- Porcentaje de la comisión que corresponde a cada parte. Se expresa como fracción de la comisión total, no como un valor fijo, para que quede atado al precio real de cierre.
- Momento del pago. Lo habitual es que se liquide contra la escritura, no contra la promesa.
- Quién factura al propietario. Normalmente la inmobiliaria que tiene el encargo firmado; la otra le factura a ella.
- Qué pasa si el precio baja en la negociación. Si el propietario acepta una oferta menor, el porcentaje de reparto se mantiene y la comisión total se recalcula sobre el precio de cierre.
- Vigencia del acuerdo con ese comprador. Se registra por escrito qué comprador presentó la segunda inmobiliaria y desde qué fecha, para que no haya discusión si vuelve meses después.
- Quién acompaña qué. Visitas, estudio de títulos, radicación en notaría, coordinación del avalúo si hay crédito.
Todo esto cabe en un correo bien redactado con respuesta de aceptación. No hace falta un documento notariado, pero sí hace falta que esté escrito y con fecha.
¿Qué documentos soportan un colegaje bien hecho?
El contrato modelo de corretaje se descarga gratis en colegaje.co/contrato, sin registrarse. Es el documento base entre inmobiliaria y propietario, y sobre él se apoya cualquier acuerdo entre colegas.
Del lado del inmueble, la inmobiliaria que tiene el encargo debe poder entregar el certificado de tradición y libertad, que se pide con la matrícula inmobiliaria y muestra propietario inscrito, hipotecas, embargos y afectaciones. También debe tener claridad sobre el uso del suelo, que lo define el Plan de Ordenamiento Territorial de cada municipio y determina si un predio admite vivienda campestre, parcelación o solo uso agrícola. En zona rural del Oriente esto no es un detalle: es la diferencia entre un lote vendible y un lote que no se puede construir.
Un colegaje que arranca sin estos dos documentos revisados casi siempre termina en un negocio caído a mitad de camino.
¿En qué momento del negocio se define el reparto?
Antes de la visita. Siempre antes de la visita.
Una vez el comprador conoce el inmueble, cualquier conversación sobre porcentajes se vuelve una negociación con presión de tiempo y con el cliente esperando. El orden correcto es: la inmobiliaria interesada consulta, la que tiene el encargo confirma condiciones, se acuerda el reparto, y solo entonces se coordina la visita.
Después el cierre toma normalmente entre 30 y 45 días una vez acordado el negocio. Ese es el lapso en que las dos inmobiliarias tienen que estar coordinadas: estudio de títulos, minuta, retiro de gravámenes si los hay, y firma.
¿Cómo funciona esto en la red Colegaje?
La red existe para que ese primer contacto no dependa de a quién conozca uno. Publicar una propiedad en la red Colegaje es gratis y toda publicación pasa por verificación humana antes de salir en vivo, de modo que el asesor que llama por un inmueble sabe que existe, que está disponible y quién lo gestiona.
Además, cada miembro de la red tiene un sitio con su propia marca, en un subdominio .colegaje.co, que se activa gratis al entrar. Uno sigue mostrando su marca al cliente y al tiempo tiene acceso al inventario de los demás.
¿Qué se está colegando hoy en el Oriente Antioqueño?
Vale la pena tener presente el orden de magnitud de los negocios que se comparten en la zona, porque el reparto de una comisión se conversa distinto según el ticket.
En Guatapé y El Peñol, un apartamento se consigue desde alrededor de $286 millones y el valor típico ronda $510 millones. Una casa campestre parte de unos $450 millones con valor típico cercano a $990 millones. Una finca arranca alrededor de $550 millones y el valor típico ronda $1,6 mil millones. Los lotes empiezan cerca de $409 millones, con un valor típico de $2,2 mil millones.
Como referencia departamental, en Antioquia un apartamento parte de unos $300 millones con valor típico de $620 millones, una casa campestre desde $480 millones con típico de $1,6 mil millones, una finca desde $900 millones con típico de $1,9 mil millones, y un lote desde $359 millones con típico de $865 millones.
¿Qué debe saber el comprador y el vendedor de todo esto?
Que el colegaje no le cambia sus números. Al comprador, los gastos de cierre le suelen sumar entre el 8 y el 10 por ciento adicional al precio, haya una o dos inmobiliarias involucradas. El impuesto predial va del 0,3 al 1,2 por ciento del avalúo catastral, según municipio. Y al vendedor, la ganancia ocasional por la venta de un inmueble se liquida al 15 por ciento cuando se tuvo dos años o más.
Lo que sí cambia es la exposición del inmueble y la velocidad con que aparece un comprador serio. Ese es el punto de compartir.
Errores que dañan un colegaje
- Acordar el reparto de palabra y confirmarlo por escrito solo cuando ya hay oferta.
- No dejar registro de qué comprador presentó cada inmobiliaria ni en qué fecha.
- Pasar el dato del propietario directo al comprador para “agilizar”.
- Prometerle al comprador una rebaja que el propietario nunca autorizó.
- Publicar el inmueble con precio distinto al que tiene el encargo firmado.
- Empezar visitas sin haber leído el certificado de tradición y libertad.
Preguntas frecuentes
¿El colegaje le sale más caro al propietario?
No. El propietario paga una sola comisión, la que firmó en su contrato de corretaje. Cuando hay colegaje, esa comisión única se reparte entre las dos inmobiliarias según el porcentaje que ellas acuerden por escrito. El propietario debe estar informado del colegaje, pero no paga por partida doble.
¿Cuándo se debe acordar el reparto de la comisión?
Antes de la primera visita al inmueble. Una vez el comprador ya conoció la propiedad, la conversación sobre porcentajes se hace con presión de tiempo. El orden correcto es: consulta, confirmación de condiciones, acuerdo escrito del reparto y solo entonces la visita.
¿Se necesita un contrato notariado entre las dos inmobiliarias?
No. Basta un acuerdo escrito con fecha, que puede ser un correo con respuesta de aceptación, donde queden el porcentaje de reparto, el momento del pago, quién factura al propietario y qué comprador presentó cada parte. El contrato modelo de corretaje entre inmobiliaria y propietario se descarga gratis en colegaje.co/contrato, sin registrarse.
¿Qué pasa si el propietario acepta un precio menor al publicado?
El porcentaje de reparto acordado se mantiene y la comisión total se recalcula sobre el precio real de cierre. Por eso el reparto se pacta siempre como fracción de la comisión y nunca como un valor fijo en pesos.
¿Cuánto cuesta publicar una propiedad en la red Colegaje?
Publicar es gratis. Toda publicación pasa por verificación humana antes de salir en vivo. Además, cada miembro de la red tiene un sitio con su propia marca en un subdominio .colegaje.co que se activa gratis al entrar.
¿Cuánto tarda el cierre cuando hay dos inmobiliarias en el negocio?
El mismo tiempo que cualquier compraventa: normalmente entre 30 y 45 días una vez acordado el negocio. En ese lapso van estudio de títulos, minuta, retiro de gravámenes si los hay y firma en notaría. La coordinación entre las dos inmobiliarias es lo que evita que ese plazo se estire.
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