Plantillas de WhatsApp para asesores: qué escribir en cada etapa
Guiones de WhatsApp por etapa y por tipo de propiedad: primer mensaje, calificación, objeción de precio y seguimiento a los días 2, 7, 21 y 60.
Un guion de WhatsApp sirve cuando hace tres cosas en el primer mensaje: confirma que la propiedad existe y sigue disponible, entrega un dato duro que el comprador no tenía, y termina en una pregunta cerrada. Responder en minutos con esa estructura es lo que separa una conversación viva de un chat que muere en “buenas tardes, ¿sigue disponible?”.
Este texto no es un listado de plantillas genéricas. Es el sistema de seguimiento: qué se responde en cada etapa, qué se pregunta para calificar sin interrogar, y qué se hace cuando el comprador deja de contestar. Los guiones están escritos para propiedades del Oriente Antioqueño, con las cifras que usted realmente va a tener que dar.
¿Qué debe llevar el primer mensaje para que el comprador conteste?
Tres piezas, en este orden.
Primero, la confirmación concreta: nombre de la propiedad o del sector, no un “sí señor, disponible”. Segundo, un dato que el aviso no traía: el área construida, el estado del certificado de tradición, si tiene servicios conectados, si el lote admite vivienda campestre según el Plan de Ordenamiento Territorial del municipio. Tercero, una pregunta que se responda con una palabra o una hora.
Ejemplo para una consulta sobre casa campestre:
“Buenas tardes, Andrés. Sí, la casa en la vía a El Peñol sigue disponible. Le cuento algo que no está en el aviso: el certificado de tradición está limpio, sin hipotecas ni embargos, y ya lo tengo descargado por si lo quiere revisar. ¿Le sirve verla el sábado en la mañana o entre semana le queda mejor?”
Note que no hay precio negociado, no hay adjetivos y no hay párrafo de presentación institucional. El comprador ya sabe quién es usted porque escribió a su aviso.
¿Cómo califico sin que parezca un interrogatorio?
Se califica una pregunta por mensaje, intercalada entre información útil. Nunca tres preguntas seguidas.
Las cuatro cosas que necesita saber, y la forma natural de preguntarlas:
Uso. “¿La está buscando para vivir todo el año o más como casa de fin de semana?” Esta respuesta cambia todo lo que le muestra después.
Forma de pago. “¿Está pensando en crédito o en recursos propios? Se lo pregunto porque los tiempos cambian bastante.” Y es cierto: el cierre de una compraventa toma normalmente entre 30 y 45 días una vez acordado el negocio, y con banco de por medio hay que sumar el estudio.
Presupuesto real. No se pregunta de frente. Se ancla con cifras de la zona: “En Guatapé y El Peñol una casa campestre arranca alrededor de $450 millones y el valor típico ronda los $990 millones. ¿En qué rango de esos se siente cómodo?” El comprador se ubica solo.
Tiempo. “¿Está mirando para decidir este semestre o apenas empezando a conocer la zona?” Sin juicio. Los dos son clientes, solo que con seguimientos distintos.
¿Qué respondo cuando preguntan el precio de una vez?
Se responde el precio. Punto. Esconderlo para “generar la cita” es la forma más rápida de perder la consulta.
Lo que sí se hace es acompañar la cifra con el costo total, porque ahí es donde los negocios se caen tres semanas después:
“El precio de lista es el que ve en el aviso. Le agrego algo importante para que no lo tome por sorpresa: los gastos de cierre del comprador suelen sumar entre el 8 y el 10 por ciento adicional al precio. Eso incluye notaría, registro y beneficencia. ¿Quiere que le arme el número completo para esta propiedad?”
Esa última pregunta convierte una consulta de precio en una conversación de compra.
Guiones por tipo de propiedad en Guatapé y El Peñol
Apartamento. “En Guatapé y El Peñol un apartamento se consigue desde alrededor de $286 millones y el valor típico ronda $510 millones. Este está en el rango de los que se mueven rápido. ¿Lo quiere para uso propio o para rentarlo por temporada?” Si dice temporada, ahí entra el dato: el alquiler por temporada ha rendido entre el 8 y el 15 por ciento bruto anual, y el arriendo tradicional entre el 5 y el 9 por ciento bruto. Se dice como historia, no como promesa.
Lote. El guion obligatorio es el del uso del suelo. “Antes de que avancemos le confirmo lo más importante de un lote: el uso del suelo lo define el Plan de Ordenamiento Territorial del municipio y determina si el predio admite vivienda campestre, parcelación o solo uso agrícola. Ya lo verifiqué para este. ¿Le interesa construir o comprar para tener?” En la zona un lote arranca alrededor de $409 millones.
Finca. “En Guatapé y El Peñol una finca se consigue desde alrededor de $550 millones y el valor típico ronda $1,6 mil millones. La diferencia entre una y otra suele estar en el acceso y en el agua. ¿Le interesa que le mande fotos del camino de entrada?” Esa pregunta filtra mejor que diez mensajes.
Casa campestre para inversión. “Históricamente la valorización en la zona se ha movido entre el 7 y el 8 por ciento anual. Le hablo de lo que ha pasado, no de lo que va a pasar, porque nadie puede prometerle eso.” Decirlo así genera más confianza que cualquier proyección.
¿Cómo hago seguimiento sin ser el asesor pesado?
La regla: cada mensaje de seguimiento tiene que traer información nueva. Si no tiene nada nuevo que decir, no escriba.
Día 2. Envía el dato que quedó pendiente. “Le confirmé lo del predial: en este municipio el impuesto va dentro del rango del 0,3 al 1,2 por ciento del avalúo catastral. Se lo dejo por escrito.”
Día 7. Envía una propiedad comparable, no la misma. “Apareció algo parecido en el mismo sector, un poco más de terreno. ¿Se la mando?”
Día 21. Cierre limpio. “Andrés, no quiero llenarle el chat. ¿Le sigo mandando opciones o prefiere que le escriba solo cuando salga algo que encaje exactamente con lo que buscaba?” Muchos contestan aquí después de tres semanas de silencio.
Día 60. Un mensaje de contexto, sin propiedad. Por ejemplo, el estado de la vía: la concesión de Devimed revierte el 31 de julio de 2026, luego se constituye el fideicomiso de financiación previsto para 2027 y la entrega a Invías para 2028, con obras mayores que no arrancarían antes de finales de 2027. Es información que el comprador agradece y que lo pone a usted como la fuente.
¿Qué respondo cuando dicen “está muy caro”?
No se defiende el precio. Se contextualiza con cifras y se devuelve la pregunta.
“Entiendo. Le doy contexto: en Antioquia una casa campestre se consigue desde alrededor de $480 millones y el valor típico ronda $1,6 mil millones. En Guatapé y El Peñol el típico está en $990 millones. Esta está por debajo del promedio departamental. Dicho eso, si su tope es otro, dígame cuál es y le busco en ese rango. Trabajo con inmobiliarias y asesores inmobiliarios de toda la zona.”
Esa última frase es clave. El comprador entiende que usted no depende de venderle esa propiedad, y eso baja la guardia.
¿Y si el comprador ya está trabajando con otro asesor?
Se acepta y se deja la puerta abierta, sin criticar al colega:
“Perfecto, está en buenas manos. Si en algún momento quiere una segunda opinión sobre documentos o sobre precio de zona, escríbame sin compromiso. Y si su asesor quiere, podemos trabajar el negocio en conjunto.”
En la red de colegaje eso es exactamente lo que pasa: la contraparte de un negocio es una inmobiliaria o un asesor inmobiliario, y los negocios se hacen entre ambos. El contrato modelo de corretaje se descarga gratis en colegaje.co/contrato, sin registrarse, y le sirve para dejar por escrito el acuerdo antes de mostrar nada.
Los cinco errores que hacen perder consultas
- Contestar con “hola” y nada más. El comprador ya saludó. Responda con contenido.
- Audio de dos minutos en el primer contacto. Escriba. El audio se guarda para cuando ya hay confianza.
- Mandar catorce fotos sin texto. Tres fotos y una frase que explique qué está viendo.
- No dejar constancia de lo prometido. Si dijo que iba a averiguar el predial, escríbalo con fecha.
- Borrar el chat cuando el cliente no compró. Ese chat es su base de datos. El comprador de hoy es el vendedor de dentro de dos años, y cuando venda va a liquidar ganancia ocasional al 15 por ciento si tuvo el inmueble dos años o más. Usted quiere estar ahí.
Cómo se conecta esto con su presencia digital
Un guion bueno no salva una publicación mala. Si el aviso no trae área, sector y estado documental, el chat empieza torcido y usted pierde diez mensajes explicando lo que debió estar escrito.
Publicar una propiedad en la red Colegaje es gratis y toda publicación pasa por verificación humana antes de salir en vivo, así que lo que llega a su WhatsApp viene de un aviso completo. Además, cada miembro de la red tiene un sitio con su propia marca en un subdominio .colegaje.co, que se activa gratis al entrar. El comprador que le escribe ya vio su marca, no un portal anónimo, y esa consulta empieza con más confianza que la de un clasificado cualquiera.
Preguntas frecuentes
¿Debo dar el precio por WhatsApp o esperar a la cita?
Dé el precio de inmediato. Esconderlo para forzar una cita es la forma más rápida de perder la consulta. Acompáñelo con el costo total: los gastos de cierre del comprador suelen sumar entre el 8 y el 10 por ciento adicional al precio, e incluyen notaría, registro y beneficencia. Ofrecer armar ese número completo convierte una pregunta de precio en una conversación de compra.
¿Cada cuánto hago seguimiento sin volverme molesto?
Un ritmo que funciona es día 2 con el dato que quedó pendiente, día 7 con una propiedad comparable, día 21 con una pregunta de cierre limpia ("¿le sigo mandando opciones o solo cuando salga algo exacto?") y día 60 con información de contexto sin propiedad. La regla es que cada mensaje traiga algo nuevo. Si no tiene nada nuevo, no escriba.
¿Cómo pregunto el presupuesto sin incomodar?
No lo pregunte de frente. Ancle con cifras reales de la zona y deje que el comprador se ubique solo. Por ejemplo: en Guatapé y El Peñol una casa campestre se consigue desde alrededor de $450 millones y el valor típico ronda $990 millones; un apartamento desde $286 millones con típico de $510 millones. Luego pregunte en cuál de esos rangos se siente cómodo.
¿Qué respondo si el comprador dice que la propiedad está muy cara?
No defienda el precio, contextualice con cifras y devuelva la pregunta. En Antioquia una casa campestre se consigue desde alrededor de $480 millones y el valor típico ronda $1,6 mil millones, mientras que en Guatapé y El Peñol el típico está en $990 millones. Cierre pidiendo el tope real del comprador y ofreciendo buscar en ese rango.
¿Qué le digo a un comprador que ya trabaja con otro asesor?
Acéptelo sin criticar al colega y deje la puerta abierta a una segunda opinión sobre documentos o precio de zona. Ofrezca trabajar el negocio en conjunto: en la red de colegaje la contraparte de un negocio es una inmobiliaria o un asesor inmobiliario. El contrato modelo de corretaje se descarga gratis en colegaje.co/contrato, sin registrarse.
¿Qué dato duro conviene dar en el primer mensaje sobre un lote?
El uso del suelo. Lo define el Plan de Ordenamiento Territorial de cada municipio y determina si el predio admite vivienda campestre, parcelación o solo uso agrícola. Decirlo verificado en el primer mensaje ahorra semanas. Complemente con el certificado de tradición y libertad, que se pide con la matrícula inmobiliaria y muestra propietario inscrito, hipotecas, embargos y afectaciones.
Las herramientas de esta guía, listas para usar.
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